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Próstata cosas de médicos

¿Qué es la hiperplasia benigna de próstata?

La hiperplasia benigna de próstata afecta a más de 528 millones de hombres en todo el mundo

Su desarrollo se inicia a los 50 años y entre un 40% y un 50% de los hombres mayores de 60 años la padecen

Esta condición médica puede provocar una serie de problemas relacionados con la expulsión de la orina

En este artículo os hablaré sobre la hiperplasia benigna de próstata. Muchos la conocemos porque nuestros padres o abuelos se realizan pruebas de forma anual o incluso les hemos escuchado decir que “padecen de la próstata”. El gran problema es  que a pesar de haber oído hablar mucho del tema no sabemos exactamente qué es.




¿En qué consiste la hiperplasia benigna de próstata?

La hiperplasia benigna de próstata es un crecimiento de la próstata no maligno, es decir, no tiene nada que ver con el temido cáncer de próstata. El problema viene cuando este aumento del tamaño de la próstata provoca una obstrucción del conducto uretral (el cuál lo atraviesa) lo que puede provocar una serie de síntomas que son molestos y pueden volverse bastante graves.

¿Qué síntomas presenta la hiperplasia benigna de próstata?

La hiperplasia benigna de próstata es una condición médica que puede ser sintomática o asintomática. Los síntomas aparecen en los casos en que el crecimiento ha sido desmesurado, lo cuál suele ser mayoritariamente en el caso de hombres de edad bastante avanzada.

En el caso de que sea hiperplasia benigna sintomática, los síntomas pueden ser:

Obstructivos. Causan alteraciones en la evacuación de la orina durante y al iniciarla. Algunos de estos síntomas son:

  • Micción intermitente. Se produce un retraso en el inicio de la evacuación así como una sensación de que el chorro urinario es intermitente.
  • Menor fuerza y calibre del chorro urinario. Este síntoma se aprecia muy poco a poco, pero es un síntoma claro de obstrucción.
  • Sensación de vejiga a medio vaciar. Tras orinar, el hombre tiene la sensación de que no se ha vaciado por completo. 

Irritativos. Aparecen consecuentemente a los anteriores y se debe a que la orina que se encuentra en la vejiga causa irritación. Estos síntomas pueden ser:

  • Dolor al orinar
  • Sensación urgente de orinar
  • Aumento de la frecuencia urinaria. Este aumento se produce sobretodo por la noche.




Si estos síntomas se agravan, puede ser necesario iniciar un tratamiento farmacológico para paliarlos. De todos modos, los síntomas de la hiperplasia benigna no mejoran con el tiempo, sino al contrario, a medida que los hombres tienen una edad más avanzada la próstata sigue creciendo y agravándose. En estos casos, la operación de reducción de próstata es primordial para la mejora de la calidad de vida del hombre.

En artículos posteriores os explicaré las diferentes operaciones que existen para la hiperplasia benigna de próstata. ¿Os ha parecido interesante? ¿Alguna pregunta al respecto?

Imagen Flickr bajo licencia Creative Commons

Enfermedades crónicas y enfermedades agudas

¿Cuál es la diferencia entre las enfermedades agudas y las enfermedades crónicas?

Se ha hablado mucho últimamente en España sobre los enfermos crónicos por el pago de los fármacos pero, ¿Qué define a un enfermo crónico? En este artículo, a pesar de que muchos ya lo sabréis, voy a intentar mostraros las diferencias y características propias de una enfermedad crónica y una enfermedad aguda.




Las enfermedades crónicas son las que por lo general son de larga duración y de progresión lenta.  No existe una delimitación exacta sobre cuando una enfermedad se considera crónica aunque se suele establecer un mínimo de 6 meses antes de denominarla así. Las enfermedades crónicas, a diferencia de las agudas, no se distribuyen por el azar sino que se pueden encontrar de forma más localizada en determinadas comunidades, familias o personas.

Por otra parte, las enfermedades agudas son aquellas que tienen un inicio y un final establecido, siendo por lo general de corta duración. La denominación de una enfermedad como aguda, poco tiene que ver con la gravedad de la misma puesto que existen enfermedades agudas poco peligrosas, como son el resfriado común, la gripe o los dolores de cabeza; y a su vez otras mucho más graves como son los infartos o la apendicitis aguda.




Existe otro tipo de denominación de una enfermedad que se suele explicar a la vez que la diferencia entre enfermedad aguda y enfermedad crónica. Es el caso de la enfermedad terminal. Este tipo de enfermedades son las que al ser sufridas por una persona, ésta morirá irremediablemente al cabo de un tiempo. Un ejemplo de ellos sería el cáncer (con esto me refiero al que no se puede curar) que aunque se han dado casos de que el tiempo pronosticado por el médico se ha alargado, es el ejemplo más claro de enfermedad terminal. Por otra parte, los avances en el mundo de la medicina están cambiando la posición de algunas enfermedades dentro de esta clasificación. Un ejemplo claro es el Virus del Sida. En un primer momento se estableció como una enfermedad terminal ya que todos los infectados que mostraban síntomas morían al cabo de unos meses. Estos avances de los que os hablaba han conseguido convertirlo en una enfermedad crónica que permite a las personas que lo padecen vivir una vida larga y plena gracias a la medicación adecuada.

Espero que os haya parecido interesante este artículo y prometo no volver a tardar tanto tiempo en volver a escribir. ¿Tenéis alguna pregunta?

Foto Flickr licencia Creative Commons