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alimentos vegetales para la anemia

¿Qué es la anemia del mediterráneo? Causa, síntomas y tratamiento

¿Qué es la anemia del mediterráneo?

La anemia del mediterráneo se conoce también como talasemia. La talasemia es uno de los trastornos genéticos más comunes a nivel mundial. Cada año nacen alrededor de 100.000 niños afectados con diferentes formas de esta enfermedad. Aproximadamente 5% de la población mundial es portadora de un gen de la hemoglobina mutado.

Las talasemias son más frecuentes en el sudeste asiático y Asia central, en países mediterráneos y en el norte de África. Es un trastorno sanguíneo que se transmite de padres a hijos, en el que el cuerpo produce una forma anormal de hemoglobina. La hemoglobina se compone de dos proteínas: la globulina alfa y la globulina beta.




¿Cuál es la causa de la anemia del mediterráneo?

La talasemia ocurre cuando hay un defecto en un gen que controla la producción de estas proteínas. El déficit de ciertas cadenas de hemoglobina causa la destrucción precoz de los glóbulos rojos antes de alcanzar la maduración completa.

  • La talasemia alfa ocurre cuando el gen responsable por la producción de la proteína alfa sufre una mutación
  • La talasemia beta ocurre cuando la mutación afecta a la proteína beta.

Las talasemias siguen un patrón de herencia autosómico recesivo, es decir, para el desarrollo de la enfermedad es necesario que el bebé herede una mutación de la madre y una del padre.

En el caso de la talasemia alfa hay 2 genes – 4 alelos – que controlan la producción de la proteína alfa. Dependiendo de los alelos anormales o no presentes, la enfermedad puede presentar varios niveles de gravedad.




La forma más leve se conoce como portador silencioso. En este caso sólo falta un alelo. El paciente no tiene síntomas, pero puede transmitir la enfermedad a su descendencia. Cuando faltan dos alelos la enfermedad se llama talasemia alfa menor y el paciente tiene anemia leve. Se denomina enfermedad de la hemoglobina H cuando faltan tres alelos. El paciente tiene anemia que empeora con infecciones virales o con el uso de algunos medicamentos. La talasemia alfa mayor o enfermedad Bart es cuando no hay alelos de la proteína alfa. Estos bebés suelen nacer muertos o morir a las pocas horas de nacer.

En el caso de la talasemia, anemia mediterránea, beta la producción de la proteína beta depende de un gen (2 alelos). Cuando uno de los alelos sufre una mutación hablamos de talasemia beta menos.

¿Tiene síntomas la anemia mediterránea?

Las mayorías de estos pacientes no tienen síntomas. La talasemia beta intermedia está causada por mutaciones en ambos alelos, pero son mutaciones leves. Los pacientes tienen anemias leves y agrandamiento de bazo. Algunas veces necesitan transfusiones. La forma más grave de esta enfermedad es la talasemia mayor o anemia de Cooley. Los bebés parecen estar sanos al nacer, pero a los primeros meses de vida desarrollan síntomas como palidez, crecimiento lento, piel y ojos de color amarillo. Otros problemas como aumento del tamaño de bazo y hígado, debilidad ósea, infecciones, insuficiencia cardiaca pueden empeorar el estado del niño. Estos pacientes requieren transfusiones de sangre periódicas.

¿Hay tratamientos?

Un trasplante de médula ósea puede ayudar a tratar la enfermedad en algunos pacientes, especialmente niños.




Los pacientes con antecedentes familiares de esta enfermedad necesitarán un asesoramiento genético cuando estén planeando tener hijos.

mujer con dolor de cabeza

¿Qué tipos de anemia existen? 

La anemia es una enfermedad que aparece cuando se reduce la cantidad de los glóbulos rojos o la concentración de la hemoglobina. Los glóbulos rojos se producen en la médula ósea.

Los tipos de anemia se clasifican, según su origen, en dos grupos principales: anemias regenerativas y anemias arregenerativas.

 En el caso de las anemias regenerativas el paciente pierde glóbulos rojos pero la médula ósea tiene la capacidad de producirlos.



¿Cuáles son las causas de las anemias regenerativas?

Podemos perder glóbulos rojos por:

  • Pérdida aguda de sangre.
  • Aumento de la destrucción de los glóbulos rojos: la causa de la destrucción de los glóbulos rojos puede ser corpuscular, es decir, cuando se origina del glóbulo rojo o extra corpuscular, es decir, una causa independiente de los glóbulos rojos. El aumento de la destrucción de los hematíes por causas corpusculares puede ser consecuencia de una alteración de la membrana, de la hemoglobina o de la deficiencia de enzimas. La anemia más frecuente en este grupo es la talasemia por consecuencia de una alteración de la hemoglobina. Cuando la causa de la destrucción de hematíes es extra corpuscular el factor provocante puede ser tóxico, infeccioso, inmunológico o causas mecánicas e incluso un aumento del tamaño del bazo.




¿Cuáles son las causas de las anemias arregenerativas?

En este caso, la médula ósea no produce glóbulos rojos en cantidades suficientes porque hay una alteración de la médula ósea o un déficit de los factores hematopoyéticos. El funcionamiento de la médula ósea no es adecuado en el caso de aplasias medulares, síndromes mielodisplásicos o infiltración de médula ósea. Si la causa es un déficit, puede ser la falta de hierro, vitamina B12, ácido fólico o eritropoyetina.

Clasificación de las anemias

Las anemias se pueden clasificar en función del tamaño de los hematíes:

    • Anemias microcíticas: en este caso los hematíes son pequeños. El VCM (valor medio de volumen de cada hematíe) es menor de 80. Las causas más frecuentes de este tipo de anemia son: déficit de hierro, anemia secundaria, enfermedad crónica y talasemia.
    • Anemias normocíticas: en estas anemias el VCM – el tamaño de los glóbulos rojos – es normal, entre 80 y 100. La anemia hemolítica, aplásica o por inflamación medular y hemorragia aguda pertenecen a este grupo. La anemia secundaria por enfermedad crónica puede ser tanto normocítica como microcítica.




  • Anemias macrocíticas: En el caso del déficit de vitamina B12, ácido fólico, hipotiroidismo y enfermedad hepática se forman glóbulos rojos grandes. El VCM será mayor de 100.
anemia

10 alimentos ricos en hierro para la anemia

Nuestra necesidad diaria de hierro es de 8 mg en los hombres adultos y de 18 mg en las mujeres en edad fértil cuando estamos sanos. Esta necesidad aumenta en el caso de anemia ferropénica.  Existen dos tipos de hierro: el hierro no hemo, que se encuentra en los alimentos de origen vegetal y se absorbe en menor medida (5-20%), y el hierro hemo, que se absorbe en hasta un 35% y se encuentra en los alimentos de origen animal.




alimentos vegetales para la anemia

  • Los alimentosqu de origen animal representan la mayor fuente alimenticia de hierro. Contienen hierro hemo, que se absorbe hasta en un 30% más que los alimentos de origen vegetal. Se recomienda el consumo de carnes rojas, hígado, paté, mariscos, pescado azul. El contenido de hierro de las carnes es de 2 mg por cada 100 gramos aproximadamente.
  • Las espinacas por el alto contenido en hierro, fibra, vitamina A, B9, C, E, beta-caroteno y calcio, son muy importantes en la dieta de anemia ferropénica. Al consumir media taza de espinacas por día podemos obtener el 20% de los nutrientes de hierro.
  • Dos cucharadas de avena aportan 4,5 mg de hierro.



  • Las granadas no sólo aportan hierro, sino que son ricas en vitaminas, fibras y potasio y estimulan un flujo de sangre saludable.
  • Los fríjoles, las lentejas, la soja, los garbanzos aportan hasta 5 mg de hierro en una taza.
  • Un solo huevo puede aportar hasta 1 mg de hierro.
  • Las almejas contienen 24 mg de hierro por cada 100 gramos, lo que representa más lo que necesitamos diariamente.
  • Las vísceras: hígado, morcilla elaborada a base de sangre roja son excelentes fuentes de hierro hemo.
  • Existen unas especias que contienen alta cantidad de hierro: el tomillo, el comino, el eneldo, el orégano, el laurel, la albahaca llevan más de 40 mg de hierro por cada 100 gramos.
  • Los frutos secos: nueces, pistachos, almendra aportan alta cantidad de hierro.




Alimentos para la anemia

¿Qué alimentos son buenos para combatir la anemia?

La anemia se produce principalmente por una falta de hierro o una mala absorción de este componente. También puede producirse por un déficit de vitamina B12, cuando no se consumen suficientes alimentos de origen animal. El hierro procedente de alimentos de origen animal se absorbe con más facilidad que el hierro que procede de alimentos de origen vegetal.

Los alimentos animales ricos en hierro son: el hígado, patés, los mariscos, la carne roja, el pescado azul, el huevo,… Los lácteos son muy pobres en hierro, pero son muy ricos en vitamina B12 y en proteínas. Tenemos que tener en cuenta durante la preparación de una dieta rica en hierro que, no sólo la cantidad del hierro es importante, sino el nivel de la absorción de éste. Por ejemplo, el salvado completo contiene una alta cantidad de hierro 340 mg/100 g, pero la absorción de éste es muy baja por el alto contenido de fibras.

Alimentos de origen animal recomendables

Los alimentos de origen animal más recomendables para complementar el tratamiento de las anemias son: almejas, chirlas y berberechos, morcilla, pescadilla, caracoles, hígado, perdiz y codorniz, caballo, morcilla, ostras, riñones, foie-gras y patés, mejillones, lomo embuchado, sardinas, ternera, entre otros.

Alimentos buenos para la anemia

Alimentos de origen vegetal recomendables

Los alimentos de origen vegetal más recomendables para complementar el tratamiento de las anemias son: cereales integrales, habas secas, soja en grano, pistacho, lentejas, garbanzos, judías blancas, pipas de girasol, guisantes secos, almendra, avellana, espinacas, higos secos, repollo, acelgas, nueces, melocotón seco, pan integral, etc.

Se ha comprobado que la vitamina C ayuda a mejorar la absorción del hierro que procede de fuentes vegetales. Por eso es importante comer cítricos en el caso de anemia ferropénica.

Las fuentes más importantes de la vitamina B12 son las carnes en general, el hígado, los riñones, los huevos, los lácteos y los pescados.

Algunas veces, la causa de la anemia es un déficit de ácido fólico. Las legumbres, los cereales integrales, las verduras de hoja verde, las naranjas, el maní, el brócoli, los espárragos y el germen de trigo son ricos en ácido fólico.

Alimentos no recomendables para la anemia

Ciertos alimentos no son recomendables para la anemia porque interfieren en la absorción del hierro. La presencia de taninos en algunos alimentos (café, tomillo, uva de oso, salvia, lentisco, salicaria, rosa canina) bloquea la absorción de hierro. La leche y sus derivados también bloquean la absorción de hierro. Mejor tomar leche fuera de las comidas. Los cereales integrales y las legumbres son ricos en hierro, pero su alto contenido en fibras puede inhibir la absorción de hierro. Aportan mucho ácido fólico y vitamina B6. Teniendo en cuenta todos estos factores se recomienda tomarlos en dosis moderadas.

globulos-rojos

Anemia ferropénica, qué es, causas, síntomas y tratamiento

La sangre contiene tres tipos de células: glóbulos rojos – que transportan el oxígeno por el organismo mediante la hemoglobina; glóbulos blancos – que forman parte del sistema inmunitario; y plaquetas – que son las responsables de la coagulación de la sangre.

La anemia es una enfermedad que aparece cuando se reduce la cantidad de glóbulos rojos o la concentración de la hemoglobina. Existen varios tipos de anemia y la causa de cada una de ellas es diferente. Los glóbulos rojos se forman en la médula ósea, su formación requiere hierro, vitamina B12, ácido fólico y eritropoyetina. Un déficit de estas sustancias o el funcionamiento insuficiente de la médula ósea causa anemias. Cuando la formación de los glóbulos rojos es normal, la causa de la anemia es la pérdida de los hematíes por pérdida aguda de sangre o por destrucción.

La anemia ferropénica es la anemia más frecuente en la práctica clínica. Es un trastorno en el que la sangre carece de glóbulos rojos por el déficit de hierro en el cuerpo. Los glóbulos rojos, que se forman en la médula ósea, transportan el oxígeno a los tejidos del cuerpo. El hierro es una parte importante de los glóbulos rojos, ya que sin hierro el cuerpo no produce suficiente hemoglobina y la sangre no puede transportar el oxígeno.

El contenido de hierro en el organismo es de 35-40 mg/kg de peso en mujeres y 50-55mg/kg en hombres. La mayor parte de este hierro es hemoglobínico. Otra parte es el hierro de depósito de carácter intracelular como la ferritina y hemosiderina. También encontramos hierro en la mioglobina muscular y en algunas enzimas como las catalasas y los citocromos. La transferrina representa un menor aporte de este mineral y es responsable del transporte del hierro.

¿Cuáles son las causas de la anemia ferropénica?

 Algunas de las causas de la anemia ferropénica, pueden ser las siguientes:

  • Tu cuerpo necesita más hierro de lo normal. Esto ocurre durante el embarazo, lactancia y crecimiento.
  • Tu cuerpo pierde glóbulos rojos y hierro. Las mujeres en edad fértil pierden sangre durante la menstruación, especialmente cuando tienen periodos menstruales frecuentes, prolongados o abundantes. La segunda causa más frecuente de la pérdida de sangre ocurre a través del sistema gastrointestinal por úlceras, hernia de hiato, pólipos, cáncer de esófago, estómago, intestino delgado o colon, hemorroides, parásitos intestinales que se alimentan de sangre o por el uso prolongado de ácido acetilsalicílico o ibuprofeno.
  • No consumes suficientes alimentos que contengan el hierro. En el caso de un vegetariano estricto o un adulto mayor, la alimentación incompleta y desequilibrada causa déficit de hierro y anemia ferropénica.
  • Tu cuerpo no absorbe bien el hierro. La absorción insuficiente puede ser consecuencia de celiaquía, enfermedad de Crohn, cirugía gástrica o abuso de antiácidos que contengan calcio.

mujer-dolor

¿Cuáles son los síntomas de la anemia ferropénica?

En algunos casos es posible que no tengas ningún síntoma si la anemia es leve. Sin embargo, a medida que el cuerpo se vuelve más deficiente en hierro, y la anemia empeora, los signos y síntomas se intensifican.

Los síntomas más frecuentes de la anemia ferropénica son:

  • Piel pálida
  • Debilidad, fatiga extrema, cansancio, irritabilidad, problemas para concentrarse o pensar, disminución de memoria
  • Tinnitus
  • Insomnio
  • Descenso de la libido
  • Dificultad para respirar
  • Mareos
  • Inflamación o dolor de la lengua
  • Dolor de cabeza
  • Manos y pies fríos
  • Uñas quebradizas, fragilidad del cabello o caída excesiva del mismo, encanecimiento precoz
  • Color azul en la esclerótica de los ojos
  • Hormigueo incómodo en las piernas, neuralgias, parestesias
  • Ritmo cardiaco acelerado
  • Deseo de consumir hielo

Otros síntomas que se pueden manifestar cuando tenemos anemia ferropénica pueden ser:

  • Dolor en la parte superior del abdomen (por las úlceras)
  • Sangrado menstrual abundante con coágulos
  • Heces oscuras o heces con sangre si pierdes sangre a través del sistema gastrointestinal
  • Pérdida de peso (en personas con cáncer)

¿Cómo se diagnóstica la anemia ferropénica?

 El doctor puede diagnosticar la anemia ferropénica atendiendo a los siguientes factores:

  • Tamaño y color de los glóbulos rojos: en la anemia ferropénica los glóbulos rojos son más pequeños y de un color más pálido de lo normal.
  • Hematocrito: el hematocrito es la proporción de células rojas de la sangre en comparación con todas las células sanguíneas. El rango normal es de 38,8 a 50 por ciento para los hombres y 34,9 a 44,5 por ciento para las mujeres. El rango normal para los niños de 15 años de edad y menores varía según la edad y el sexo.
  • Hemoglobina: es una proteína presente en los glóbulos rojos, encargada de transportar el oxígeno de los pulmones a los órganos y tejidos y el dióxido de carbono de los órganos y tejidos a los pulmones. El nivel normal de la hemoglobina en hombres es de 13,5 a 17,5 gramos de hemoglobina por decilitro de sangre y en mujeres 12,0 a 15,5 g/dl.
  • Ferritina: es una proteína que se une con el hierro y ayuda a almacenar éste en el cuerpo. Los niveles normales de la ferritina para mujeres son de 12 a 150 nano gramos por mililitro y para los hombres 12 a 300 nano gramos por mililitro.

¿Qué otras pruebas puede pedir tu médico para realizar un diagnóstico?

  • Endoscopia para comprobar las úlceras, hernia de hiato o pólipos
  • Colonoscopia para detectar sagrado intestinal por pólipos o tumores
  • Ecografía pélvica para buscar la causa de las menstruaciones abundantes, prolongadas
  • Examen de sangre oculta en heces

¿Qué tratamiento aconseja su médico para la anemia ferropénica?

Los suplementos de hierro son necesarios para acumular reservas de este elemento en el cuerpo. La mayoría de los suplementos de hierro contienen sulfato ferroso. Es aconsejable tomar estos medicamentos una hora antes de las comidas y dos horas antes de los antiácidos. La toma junto con vitamina C (zumo de naranja, zumo de limón) aumenta la absorción del hierro. Algunos alimentos como el té, el café, los cereales y las dietas con mucha fibra disminuyen la absorción de hierro.

Si la anemia es muy grave se puede empezar el tratamiento con una transfusión y continuar con hierro intravenoso, aunque en la mayoría de los casos el médico recetará suplementos de hierro vía oral.

El hematocrito se normaliza después de dos meses de tratamiento con hierro; sin embargo, debes continuar tomando los medicamentos durante otros 6 a 12 meses para rellenar los almacenes corporales de este elemento en la médula ósea.

En cuanto a las mujeres embarazadas, necesitarán tomar ácido fólico junto con el hierro para el desarrollo adecuado del sistema nervioso central del feto.

Mujer embarazada

Es importante saber que los medicamentos de hierro tiñen las heces de negro-gris.

Los suplementos de hierro pueden tener algunos efectos secundarios. Los síntomas más frecuentes de estos efectos secundarios son los de sistema gastrointestinal, como estreñimiento o diarrea, náuseas, vómitos, molestias abdominales, pigmentación dentaria (en el caso de jarabes, o pastillas masticables que entran en contacto directo con los dientes). En caso de mala tolerancia digestiva, se puede intentar administrar el hierro junto con las comidas, pero hay que tener en cuenta que, de esta manera, la absorción disminuirá. Con menos frecuencia los suplementos de hierro pueden producir reacciones alérgicas.

¿Cuándo suele aconsejar el médico hierro por vía intravenosa?

Cuando la anemia es muy grave, cuando el paciente no tolera el hierro por vía oral o cuando existen problemas de absorción por enfermedades de los intestinos, el médico administrará suplementos de hierro por vía intravenosa.

Los efectos adversos del hierro intravenosos pueden ser locales o generales. Localmente en la zona de punción el paciente puede notar irritación o dolor. Los efectos adversos generales son: malestar general, febrícula, dolores articulares o abdominales y urticaria.

En el caso de enfermedades como la de Crohn y colitis ulcerosa casi siempre es preciso administrar hierro vía intravenosa.

¿Cuándo es necesario una transfusión?

Cuando el paciente presenta una anemia grave con descompensaciones cardiovasculares, necesitará una solución rápida en forma de transfusiones.