Archivo de la categoría: Sequedad vaginal

Mejores tratamientos contra la sequedad vaginal

La salud vaginal es muy importante en la vida íntima de la mujer. Es importante que la mujer pida ayuda de su ginecólogo.


Consejos medicos contra la sequedad vaginal

Su médico puede recetarle:

  • Estrógeno vaginal: el tratamiento de la sequedad vaginal es más eficaz con estrógenos vaginales en lugar de estrógenos administrados por vía oral o mediante parches cutáneos. Los estrógenos vaginales también reducen el riesgo de infecciones del tracto urinario.
  • Lubricantes: los lubricantes a base de agua humectarán la abertura y el revestimiento vaginal por algunas horas. Los efectos de la crema son más duraderos.
  • Cremas y geles hidratantes: las cremas con liposomas contienen pequeñas micro esferas recubiertas de una capa lipídica y almacenan agua en su interior. Proporcionan una hidratación prolongada y profunda del tejido vaginal. Los geles a base de ácido hialurónico forman una película líquida en la superficie de la vagina que previene la irritación, lubrica y regenera el epitelio dañado. Algunas cremas pueden contener soja, trébol rojo o lúpulo que favorecen la regeneración del epitelio vaginal por su efecto presudohormonal.
  • Cremas de testosterona: estas cremas mejoran la lubricación, aumentan el deseo sexual, y una parte de la testosterona se convierte en estrógeno.

El tratamiento también incluye la curación de las infecciones recurrentes por la sequedad vaginal. Las infecciones pueden ser bacterianas – en este caso el médico le recetará antibióticos; e infecciones de hongos – en este caso la terapia adecuada es la administración de antifúngicos tópicos u orales.


Algunas veces, puede ser necesaria la reestructuración de la zona pélvica con cirugía para mejorar la vida sexual de las mujeres y para prevenir las complicaciones.

Los ejercicios Kegel actúan sobre los músculos del suelo pélvico que soportan el recto, la vagina y la uretra en la pelvis. Estos ejercicios no sólo mejoran la vida sexual, sino que proporcionan un mejor control de orina y previenen los problemas vaginales de la menopausia. Los ejercicios se pueden realizar con unas bolas intravaginales o sin ellas. Los ejercicios en sí mismos no solucionan la sequedad vaginal, pero junto con cremas hidratantes o lubricantes mejoran la calidad de la vida de las mujeres en la menopausia.

Alimentos contra la sequedad vaginal

La vitamina E es una sustancia aceitosa, que se vende en forma líquida o en perlas. Unas gotas del líquido o abrir una perla y aplicar el aceite directamente en la vagina aumentan la lubricación, calma el recubrimiento vaginal e hidrata las mucosas vaginales.

La vitamina C ayuda a proteger la mucosa vaginal. Añade de 500 a 1000 mg de vitamina C a tu dieta diaria.

Tomar zinc diariamente proporciona un apoyo inmunológico y reactiva el tejido vaginal.

El aceite de oliva es muy similar al lubricante natural de la mujer. Es un emoliente natural que penetra en la piel sin dejar atrás una película grasienta.

El aceite de onagra y borraja, utilizados tanto localmente como oralmente, mejoran los síntomas de la menopausia y disminuyen la incomodidad producida por la sequedad vaginal.

Solicita una cita con tu médico si estás experimentado sequedad o dolor vaginal, ardor, picazón o dolor durante la relación sexual que no se alivia con lubricantes hidrosolubles.


Todo sobre la sequedad vaginal

¿Qué es la sequedad vaginal?

La sequedad vaginal es una de las causas que más quejas provoca en las consultas ginecológicas cuando llega la menopausia.  Se estima que, aproximadamente 40-50% de las mujeres en la menopausia tienen disuria (micción dolorosa) y dispareunia (relaciones sexuales dolorosas). Es un problema que se puede solucionar fácilmente, pero la mayoría de las mujeres están demasiado avergonzadas para buscar ayuda.


La sequedad vaginal o vaginitis atrófica es causada por una disminución en los estrógenos, cuyos niveles normales se reducen después de la menopausia. El estrógeno es una hormona muy importante para mantener los tejidos de la vagina lubricados y saludables. El revestimiento de la vagina produce un líquido lubricante transparente, el cual hace que las relaciones sexuales sean más cómodas y ayuda a disminuir la irritación vaginal.

Después de la menopausia, la mucosa vaginal se vuelve más fina y disminuye su elasticidad, su hidratación y circulación sanguínea. El espacio de entrada se estrecha y se hace menos flexible, más rígido a la penetración. Disminuye el pH vaginal por la disminución de los Lactobacilos y, como consecuencia, la mujer menopáusica tiene más predisposición a tener infecciones vaginales.

El flujo vaginal normal que mantiene las paredes vaginales hidratadas es blanco, no homogéneo e inodoro. Proviene del drenaje en la vagina de glándulas (glándulas Bartolini, glándulas del cérvix, del endometrio) del líquido trasudado de la pared vaginal o de células vaginales descamadas y contiene bacterias vivas. Su cantidad aumenta por estrés emocional, ovulación, embarazo y excitación sexual. El flujo vaginal baja por la consecuencia de: vaginitis atrófica, vaginosis bacteriana, cáncer de vagina o de cuello uterino, clamidia, un tampón o un objeto olvidado, gonorrea, tricomoniasis, candidiasis vaginal, etc. Cuando la cantidad del flujo vaginal disminuye extremadamente se produce sequedad vaginal.

La sequedad vaginal causa relaciones sexuales dolorosas que pueden provocar que la mujer no sólo no disfrute de sus relaciones sexuales, sino que las evite por completo con tal de no enfrentarse al dolor.

Estados a los que se enfrenta una mujer con sequedad vaginal

    • Radioterapia al área pélvica o quimioterapia.
    • Medicamentos u hormonas empleadas para disminuir los niveles de estrógeno como tratamiento para el cáncer de mama, endometriosis, miomas uterinos o infertilidad.
    • Uso excesivo de jabones, detergentes, lociones, perfumes íntimos, tampones, condones.
    • Estrés severo, depresión, ejercicio riguroso.
    • Extirpación de los ovarios.
    • Durante el periodo de la lactancia por los niveles bajos de estrógeno.
    • Causas psicológicas.
    • Síndrome de Sjogren, una enfermedad autoinmune que causa sequedad en los ojos, en la boca y sequedad vaginal.
    • Algunos antidepresivos, antihistamínicos, descongestionantes pueden producir sequedad vaginal.




Momentos en los que aumenta el riesgo de la sequedad vaginal :

  • La mujer tiene enfermedades genéticas, endocrinas.
  • La mujer padece diabetes.
  • La paciente fuma.
  • Las mujeres están sometidas a periodos de estrés por circunstancias personales, laborales, como por ejemplo las deportistas profesionales.
  • La mujer tenía un periodo largo de abstinencia de relaciones sexuales vía vaginal o padece falta de estimulación sexual antes del coito o desinterés u otras disfunciones sexuales.

Síntomas más frecuentes de la sequedad vaginal:

  • Ardor al orinar: disuria
  • Dolor durante la relación sexual: dispareunia
  • Flujo vaginal leve
  • Sangrado leve después de la relación sexual
  • Dolor vaginal, sensación de ardor o picazón en la vagina
  • Infecciones vaginales recurrentes producidas por bacterias o hongos
  • Úlceras abiertas o fisuras en la pared vaginal




¿Qué es la sequedad vaginal?

La sequedad vaginal es una de las causas que más quejas provoca en las consultas ginecológicas cuando llega la menopausia.  Se estima que, aproximadamente 40-50% de las mujeres en la menopausia tienen disuria (micción dolorosa) y dispareunia (relaciones sexuales dolorosas). Es un problema que se puede solucionar fácilmente, pero la mayoría de las mujeres están demasiado avergonzadas para buscar ayuda.


La sequedad vaginal o vaginitis atrófica es causada por una disminución en los estrógenos, cuyos niveles normales se reducen después de la menopausia. El estrógeno es una hormona muy importante para mantener los tejidos de la vagina lubricados y saludables. El revestimiento de la vagina produce un líquido lubricante transparente, el cual hace que las relaciones sexuales sean más cómodas y ayuda a disminuir la irritación vaginal.

Después de la menopausia, la mucosa vaginal se vuelve más fina y disminuye su elasticidad, su hidratación y circulación sanguínea. El espacio de entrada se estrecha y se hace menos flexible, más rígido a la penetración. Disminuye el pH vaginal por la disminución de los Lactobacilos y, como consecuencia, la mujer menopáusica tiene más predisposición a tener infecciones vaginales.

El flujo vaginal normal que mantiene las paredes vaginales hidratadas es blanco, no homogéneo e inodoro. Proviene del drenaje en la vagina de glándulas (glándulas Bartolini, glándulas del cérvix, del endometrio) del líquido trasudado de la pared vaginal o de células vaginales descamadas y contiene bacterias vivas. Su cantidad aumenta por estrés emocional, ovulación, embarazo y excitación sexual.

El flujo vaginal baja por la consecuencia de: vaginitis atrófica, vaginosis bacteriana, cáncer de vagina o de cuello uterino, clamidia, un tampón o un objeto olvidado, gonorrea, tricomoniasis, candidiasis vaginal, etc. Cuando la cantidad del flujo vaginal disminuye extremadamente se produce sequedad vaginal.

Causas de la sequedad vaginal

Aunque la sequedad vaginal generalmente es la consecuencia de la menopausia por la disminución de los estrógenos, existen otros estados y patologías cuando una mujer tiene que enfrentarse a este problema:

    • Radioterapia al área pélvica o quimioterapia.
    • Medicamentos u hormonas empleadas para disminuir los niveles de estrógeno como tratamiento para el cáncer de mama, endometriosis, miomas uterinos o infertilidad.
    • Uso excesivo de jabones, detergentes, lociones, perfumes íntimos, tampones, condones.
    • Estrés severo, depresión, ejercicio riguroso.
    • Extirpación de los ovarios.
    • Durante el periodo de la lactancia por los niveles bajos de estrógen.
    • Causas psicológicas.
    • Síndrome de Sjogren, una enfermedad autoinmune que causa sequedad en los ojos, en la boca y sequedad vaginal.
    • Algunos antidepresivos, antihistamínicos, descongestionantes pueden producir sequedad vaginal.




Aumenta el riesgo de la sequedad vaginal cuando:

  • La mujer tiene enfermedades genéticas, endocrinas.
  • La mujer padece diabetes.
  • La paciente fuma.
  • Las mujeres están sometidas a periodos de estrés por circunstancias personales, laborales, como por ejemplo las deportistas profesionales.
  • La mujer tenía un periodo largo de abstinencia de relaciones sexuales vía vaginal o padece falta de estimulación sexual antes del coito o desinterés u otras disfunciones sexuales.

Síntomas frecuentes de la sequedada vaginal

  • Ardor al orinar: disuria
  • Dolor durante la relación sexual: dispareunia
  • Flujo vaginal leve
  • Sangrado leve después de la relación sexual
  • Dolor vaginal, sensación de ardor o picazón en la vagina
  • Infecciones vaginales recurrentes producidas por bacterias o hongos
  • Úlceras abiertas o fisuras en la pared vaginal

Un examen de la pelvis muestra que las paredes vaginales están delgadas, pálidas o rojas.

La sequedad vaginal causa relaciones sexuales dolorosas que pueden provocar que la mujer no sólo no disfrute de sus relaciones sexuales, sino que las evite por completo con tal de no enfrentarse al dolor.