Archivo por meses: febrero 2017

Alimentos para la anemia

¿Qué alimentos son buenos para combatir la anemia?

La anemia se produce principalmente por una falta de hierro o una mala absorción de este componente. También puede producirse por un déficit de vitamina B12, cuando no se consumen suficientes alimentos de origen animal. El hierro procedente de alimentos de origen animal se absorbe con más facilidad que el hierro que procede de alimentos de origen vegetal.

Los alimentos animales ricos en hierro son: el hígado, patés, los mariscos, la carne roja, el pescado azul, el huevo,… Los lácteos son muy pobres en hierro, pero son muy ricos en vitamina B12 y en proteínas. Tenemos que tener en cuenta durante la preparación de una dieta rica en hierro que, no sólo la cantidad del hierro es importante, sino el nivel de la absorción de éste. Por ejemplo, el salvado completo contiene una alta cantidad de hierro 340 mg/100 g, pero la absorción de éste es muy baja por el alto contenido de fibras.

Alimentos de origen animal recomendables

Los alimentos de origen animal más recomendables para complementar el tratamiento de las anemias son: almejas, chirlas y berberechos, morcilla, pescadilla, caracoles, hígado, perdiz y codorniz, caballo, morcilla, ostras, riñones, foie-gras y patés, mejillones, lomo embuchado, sardinas, ternera, entre otros.

Alimentos buenos para la anemia

Alimentos de origen vegetal recomendables

Los alimentos de origen vegetal más recomendables para complementar el tratamiento de las anemias son: cereales integrales, habas secas, soja en grano, pistacho, lentejas, garbanzos, judías blancas, pipas de girasol, guisantes secos, almendra, avellana, espinacas, higos secos, repollo, acelgas, nueces, melocotón seco, pan integral, etc.

Se ha comprobado que la vitamina C ayuda a mejorar la absorción del hierro que procede de fuentes vegetales. Por eso es importante comer cítricos en el caso de anemia ferropénica.

Las fuentes más importantes de la vitamina B12 son las carnes en general, el hígado, los riñones, los huevos, los lácteos y los pescados.

Algunas veces, la causa de la anemia es un déficit de ácido fólico. Las legumbres, los cereales integrales, las verduras de hoja verde, las naranjas, el maní, el brócoli, los espárragos y el germen de trigo son ricos en ácido fólico.

Alimentos no recomendables para la anemia

Ciertos alimentos no son recomendables para la anemia porque interfieren en la absorción del hierro. La presencia de taninos en algunos alimentos (café, tomillo, uva de oso, salvia, lentisco, salicaria, rosa canina) bloquea la absorción de hierro. La leche y sus derivados también bloquean la absorción de hierro. Mejor tomar leche fuera de las comidas. Los cereales integrales y las legumbres son ricos en hierro, pero su alto contenido en fibras puede inhibir la absorción de hierro. Aportan mucho ácido fólico y vitamina B6. Teniendo en cuenta todos estos factores se recomienda tomarlos en dosis moderadas.

globulos-rojos

Anemia ferropénica, qué es, causas, síntomas y tratamiento

La sangre contiene tres tipos de células: glóbulos rojos – que transportan el oxígeno por el organismo mediante la hemoglobina; glóbulos blancos – que forman parte del sistema inmunitario; y plaquetas – que son las responsables de la coagulación de la sangre.

La anemia es una enfermedad que aparece cuando se reduce la cantidad de glóbulos rojos o la concentración de la hemoglobina. Existen varios tipos de anemia y la causa de cada una de ellas es diferente. Los glóbulos rojos se forman en la médula ósea, su formación requiere hierro, vitamina B12, ácido fólico y eritropoyetina. Un déficit de estas sustancias o el funcionamiento insuficiente de la médula ósea causa anemias. Cuando la formación de los glóbulos rojos es normal, la causa de la anemia es la pérdida de los hematíes por pérdida aguda de sangre o por destrucción.

La anemia ferropénica es la anemia más frecuente en la práctica clínica. Es un trastorno en el que la sangre carece de glóbulos rojos por el déficit de hierro en el cuerpo. Los glóbulos rojos, que se forman en la médula ósea, transportan el oxígeno a los tejidos del cuerpo. El hierro es una parte importante de los glóbulos rojos, ya que sin hierro el cuerpo no produce suficiente hemoglobina y la sangre no puede transportar el oxígeno.

El contenido de hierro en el organismo es de 35-40 mg/kg de peso en mujeres y 50-55mg/kg en hombres. La mayor parte de este hierro es hemoglobínico. Otra parte es el hierro de depósito de carácter intracelular como la ferritina y hemosiderina. También encontramos hierro en la mioglobina muscular y en algunas enzimas como las catalasas y los citocromos. La transferrina representa un menor aporte de este mineral y es responsable del transporte del hierro.

¿Cuáles son las causas de la anemia ferropénica?

 Algunas de las causas de la anemia ferropénica, pueden ser las siguientes:

  • Tu cuerpo necesita más hierro de lo normal. Esto ocurre durante el embarazo, lactancia y crecimiento.
  • Tu cuerpo pierde glóbulos rojos y hierro. Las mujeres en edad fértil pierden sangre durante la menstruación, especialmente cuando tienen periodos menstruales frecuentes, prolongados o abundantes. La segunda causa más frecuente de la pérdida de sangre ocurre a través del sistema gastrointestinal por úlceras, hernia de hiato, pólipos, cáncer de esófago, estómago, intestino delgado o colon, hemorroides, parásitos intestinales que se alimentan de sangre o por el uso prolongado de ácido acetilsalicílico o ibuprofeno.
  • No consumes suficientes alimentos que contengan el hierro. En el caso de un vegetariano estricto o un adulto mayor, la alimentación incompleta y desequilibrada causa déficit de hierro y anemia ferropénica.
  • Tu cuerpo no absorbe bien el hierro. La absorción insuficiente puede ser consecuencia de celiaquía, enfermedad de Crohn, cirugía gástrica o abuso de antiácidos que contengan calcio.

mujer-dolor

¿Cuáles son los síntomas de la anemia ferropénica?

En algunos casos es posible que no tengas ningún síntoma si la anemia es leve. Sin embargo, a medida que el cuerpo se vuelve más deficiente en hierro, y la anemia empeora, los signos y síntomas se intensifican.

Los síntomas más frecuentes de la anemia ferropénica son:

  • Piel pálida
  • Debilidad, fatiga extrema, cansancio, irritabilidad, problemas para concentrarse o pensar, disminución de memoria
  • Tinnitus
  • Insomnio
  • Descenso de la libido
  • Dificultad para respirar
  • Mareos
  • Inflamación o dolor de la lengua
  • Dolor de cabeza
  • Manos y pies fríos
  • Uñas quebradizas, fragilidad del cabello o caída excesiva del mismo, encanecimiento precoz
  • Color azul en la esclerótica de los ojos
  • Hormigueo incómodo en las piernas, neuralgias, parestesias
  • Ritmo cardiaco acelerado
  • Deseo de consumir hielo

Otros síntomas que se pueden manifestar cuando tenemos anemia ferropénica pueden ser:

  • Dolor en la parte superior del abdomen (por las úlceras)
  • Sangrado menstrual abundante con coágulos
  • Heces oscuras o heces con sangre si pierdes sangre a través del sistema gastrointestinal
  • Pérdida de peso (en personas con cáncer)

¿Cómo se diagnóstica la anemia ferropénica?

 El doctor puede diagnosticar la anemia ferropénica atendiendo a los siguientes factores:

  • Tamaño y color de los glóbulos rojos: en la anemia ferropénica los glóbulos rojos son más pequeños y de un color más pálido de lo normal.
  • Hematocrito: el hematocrito es la proporción de células rojas de la sangre en comparación con todas las células sanguíneas. El rango normal es de 38,8 a 50 por ciento para los hombres y 34,9 a 44,5 por ciento para las mujeres. El rango normal para los niños de 15 años de edad y menores varía según la edad y el sexo.
  • Hemoglobina: es una proteína presente en los glóbulos rojos, encargada de transportar el oxígeno de los pulmones a los órganos y tejidos y el dióxido de carbono de los órganos y tejidos a los pulmones. El nivel normal de la hemoglobina en hombres es de 13,5 a 17,5 gramos de hemoglobina por decilitro de sangre y en mujeres 12,0 a 15,5 g/dl.
  • Ferritina: es una proteína que se une con el hierro y ayuda a almacenar éste en el cuerpo. Los niveles normales de la ferritina para mujeres son de 12 a 150 nano gramos por mililitro y para los hombres 12 a 300 nano gramos por mililitro.

¿Qué otras pruebas puede pedir tu médico para realizar un diagnóstico?

  • Endoscopia para comprobar las úlceras, hernia de hiato o pólipos
  • Colonoscopia para detectar sagrado intestinal por pólipos o tumores
  • Ecografía pélvica para buscar la causa de las menstruaciones abundantes, prolongadas
  • Examen de sangre oculta en heces

¿Qué tratamiento aconseja su médico para la anemia ferropénica?

Los suplementos de hierro son necesarios para acumular reservas de este elemento en el cuerpo. La mayoría de los suplementos de hierro contienen sulfato ferroso. Es aconsejable tomar estos medicamentos una hora antes de las comidas y dos horas antes de los antiácidos. La toma junto con vitamina C (zumo de naranja, zumo de limón) aumenta la absorción del hierro. Algunos alimentos como el té, el café, los cereales y las dietas con mucha fibra disminuyen la absorción de hierro.

Si la anemia es muy grave se puede empezar el tratamiento con una transfusión y continuar con hierro intravenoso, aunque en la mayoría de los casos el médico recetará suplementos de hierro vía oral.

El hematocrito se normaliza después de dos meses de tratamiento con hierro; sin embargo, debes continuar tomando los medicamentos durante otros 6 a 12 meses para rellenar los almacenes corporales de este elemento en la médula ósea.

En cuanto a las mujeres embarazadas, necesitarán tomar ácido fólico junto con el hierro para el desarrollo adecuado del sistema nervioso central del feto.

Mujer embarazada

Es importante saber que los medicamentos de hierro tiñen las heces de negro-gris.

Los suplementos de hierro pueden tener algunos efectos secundarios. Los síntomas más frecuentes de estos efectos secundarios son los de sistema gastrointestinal, como estreñimiento o diarrea, náuseas, vómitos, molestias abdominales, pigmentación dentaria (en el caso de jarabes, o pastillas masticables que entran en contacto directo con los dientes). En caso de mala tolerancia digestiva, se puede intentar administrar el hierro junto con las comidas, pero hay que tener en cuenta que, de esta manera, la absorción disminuirá. Con menos frecuencia los suplementos de hierro pueden producir reacciones alérgicas.

¿Cuándo suele aconsejar el médico hierro por vía intravenosa?

Cuando la anemia es muy grave, cuando el paciente no tolera el hierro por vía oral o cuando existen problemas de absorción por enfermedades de los intestinos, el médico administrará suplementos de hierro por vía intravenosa.

Los efectos adversos del hierro intravenosos pueden ser locales o generales. Localmente en la zona de punción el paciente puede notar irritación o dolor. Los efectos adversos generales son: malestar general, febrícula, dolores articulares o abdominales y urticaria.

En el caso de enfermedades como la de Crohn y colitis ulcerosa casi siempre es preciso administrar hierro vía intravenosa.

¿Cuándo es necesario una transfusión?

Cuando el paciente presenta una anemia grave con descompensaciones cardiovasculares, necesitará una solución rápida en forma de transfusiones.

Me duele la cabeza

¿A qué se debe el dolor durante el coito?

Dolor durante el coito en las mujeres

El dolor durante el coito se denomina dispareunia y es un problema muy común en mujeres. Casi 3 de cada 4 mujeres experimentan dolor durante las relaciones sexuales. Para algunas de ellas es un problema temporal, en cambio, para otras constituye un problema a largo plazo. Las causas son numerosas desde algunas enfermedades graves hasta la falta de excitación.




  • La excitación prepara el cuerpo de la mujer para el acto físico del coito. La presión arterial, la frecuencia cardíaca, la respiración y la temperatura aumentan; los labios vaginales y el clítoris se llenan de sangre y se vuelven más sensibles; la vagina se lubrica y expande. Los problemas de la excitación pueden ocurrir por muchas razones: una relación no deseada, emociones como temor, culpabilidad, vergüenza, estrés, cansancio, etc. Por otro lado, algunos medicamentos pueden reducir el deseo sexual.
  • Entre los problemas ginecológicos hay que destacar las causas hormonales: sequedad vaginal en la menopausia, infecciones, vaginismo, retroflexión del útero, endometriosis, quistes ováricos, tumores, cirugía vaginal o pélvica, tejidos cicatrizantes.
  • Algunos problemas urológicos como la cistitis aguda, crónica, intersticial o uretritis pueden causar dispareunia.
  • Enfermedades del sistema gastrointestinal como colitis crónica o hemorroides en algunas pacientes pueden causar también dispareunia.
  • Muchas veces las irritaciones genitales o alergias son las culpables. Jabones, perfumes, detergentes, ropa interior, tampones, compresas, espumas anticonceptivas e incluso el uso del condón pueden provocar irritación y dolor durante el coito.
  • Enfermedad de Sjögren, radioterapia, quimioterapia, cicatrices, abuso sexual, traumas y factores psicológicos pueden producir dolor durante las relaciones sexuales.

Dolor durante el coito en los hombres

En los hombres el dolor durante el coito es menos frecuente que en las mujeres y, al igual que en la mujer, puede tener diversas causas:

  • Adherencia prepucial: Si el hombre nunca ha movido su prepucio sobre el glande, la primera vez que se intenta tener relaciones sexuales puede ser una experiencia dolorosa. También puede ocurrir que el paciente tenga el frenillo demasiado corto. En ese caso, al intentar tener relaciones, puede sentir un fuerte dolor y el frenillo puede desgarrarse y sangrar. Cuando la herida se cure, irá mejor. Este problema puede solucionarse mediante una pequeña operación.
  • Fimosis: En este caso, el prepucio es demasiado estrecho o rígido debido a un anillo fibroso en el prepucio o a la presencia de tejido cicatrizante. Este problema se puede solucionar mediante una operación de circuncisión.
  • Parafimosis: En este caso, el prepucio se encuentra retraído detrás del glande, lo que hace que esté inflamado y provocando dolor. Este caso requiere una intervención médica.
  • Las relaciones sexuales pueden resultar dolorosas para el hombre si el flujo vaginal de su pareja es demasiado ácido. Para combatir este problema, es recomendable que la mujer reduzca la acidez (mediante pastillas o enjuagando), o utilizar preservativo.
  • Los hombres mayores pueden experimentar dolor durante la eyaculación como consecuencia de un nivel bajo de testosterona (una hormona masculina) en la sangre.
  • También es posible que se experimente dolor durante la eyaculación o después de ella por tensión en la musculatura pélvica. Se pueden hacer ejercicios de relajación para aliviar el dolor.

El dolor durante el coito se diagnostica mediante una exploración física, que debe descartar los posibles factores orgánicos, y una exhaustiva historia clínica, que incluya aspectos sexuales, psicológicos y de pareja, la localización y el tipo del dolor. La analítica hormonal es uno de los pilares básicos de la diagnosis.

El tratamiento a llevar a cabo dependerá de las causas y puede ser farmacológico, quirúrgico o psicológico. Lo más importante es que, cuando los momentos de intimidad con tu pareja se convierten en una auténtica pesadilla por los dolores y os impiden mantener relaciones sexuales, pidas ayuda a un profesional.