¿La cistitis es contagiosa? Relaciones sexuales y cistitis

¿Qué es la cistitis?

La cistitis, tal como se entiende habitualmente, es una infección urinaria, y cabe destacar que no es contagiosa. Es producida por bacterias, pero no se contagia de una persona a otra, ni por toallas comunes, ni por las relaciones sexuales.


La infección ocurre cuando las bacterias que habitan en el tracto intestinal logran colonizar la región alrededor de la vagina. Desde ahí tienen más facilidad para penetrar la uretra y alcanzar la vejiga.

La anatomía de las vías urinarias es diferente en mujeres y hombres. La uretra de las mujeres es más corta, recta y se sitúa muy cerca de la zona anal. Las bacterias tienen más facilidad de penetrar en las vías urinarias de las mujeres que en las de los hombres.

Cistitis y relaciones sexuales

Las relaciones sexuales aumentan el riesgo de sufrir cistitis, por lo que 8 de cada 10 infecciones de las vías urinarias tienen lugar tras una relación sexual. Aumenta el riesgo de contraer cistitis si la mujer utiliza DIU (dispositivo intrauterino para evitar el embarazo). Se incrementa el riesgo después de la menopausia, porque la sequedad vaginal facilita la aparición de micro traumas durante las relaciones sexuales. Un trauma en la mucosa es un sitio adecuado para el desarrollo de infecciones. El uso de anticonceptivos, tanto de barrera como orales, también pueden alterar la flora vaginal y uretral y favorecer así la aparición de infecciones.


La sexualidad tiene un rol mecánico, séptico y emocional en la aparición de la cistitis. El coito puede provocar una inflamación de la mucosa, que vuelve la uretra más vulnerable a las infecciones. Las relaciones sexuales facilitan la entrada de las bacterias normalmente presentes en el recto desde la vagina a la uretra. El estrés que generan las relaciones sexuales puede desencadenar una secreción de ciertas sustancias nocivas para el sistema inmune local.

Algunas mujeres tienen síntomas de cistitis y micciones dolorosas cada vez que tienen relaciones sexuales. Los síntomas duran unos días y luego desaparecen hasta que vuelven a tener relaciones sexuales. La enfermedad llamada cistitis de luna de miel realmente no es una infección de la vejiga, sino la de la uretra. En la mayoría de los casos es causado por Clamidia. Se llama cistitis de luna de miel porque se produce con mayor frecuencia como consecuencia de una actividad sexual habitual.

Algunas enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea y las infecciones por clamidia pueden causar síntomas similares a la cistitis. Estas pacientes a menudo tienen un flujo vaginal y sangrado después de tener relaciones sexuales y una inflamación del cuello uterino. En los hombres estas enfermedades producen síntomas parecidos a los de la cistitis.

En la prevención de la cistitis causada por las relaciones sexuales tiene mucha importancia la higiene de íntima y los hábitos sexuales.

Recomendaciones para prevenir la cistitis:

  • Hacer pis antes y después de mantener relaciones sexuales. El acto de expulsar la orina limpia el tracto urinario.
  • Ducharse es mejor que bañarse, el agua de la ducha arrastra las bacterias. No es recomendable llevar a cabo duchas vaginales porque modifican el pH de la vagina y facilitan la proliferación de las bacterias. Es importante lavarse y secarse siempre de adelante hacia atrás. La mayoría de las bacterias que producen infecciones urinarias habitan en el tracto digestivo o en la vagina.
  • Evita el uso del diafragma y los tampones. El diafragma ejerce una presión sobre la uretra y dificulta el vaciado de la vejiga.
  • Practica sexo seguro

Si tienes síntomas de cistitis después de las relaciones sexuales consulta con tu médico.


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