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Los mejores tratamientos de la otitis

Tratamientos de la otitis

Cuando la causa de la otitis media es viral el médico no le recetará antibióticos a tu hijo, teniendo en cuenta que estos medicamentos sirven para el tratamiento de las infecciones bacterianas. En este caso, se recomienda un tratamiento sintomático. Las infecciones víricas normalmente duran entre 5 y 7 días. El tratamiento sintomático consiste en la administración de analgésicos y antiinflamatorios. Es recomendable usar bolsas de agua caliente o un paño caliente en la zona de los oídos.

Si la causa de la otitis media es bacteriana, el tratamiento es antibiótico durante 10 o 14 días y sintomático. Con la administración de antibióticos los síntomas mejoran significativamente en 48 horas.


En algunos casos, es necesario el tratamiento quirúrgico, que consiste en el drenaje del oído y algunas veces la erradicación total del foco infeccioso (mastoidectomía).

La miringotomía con inserción de tubos de ventilación es una de las intervenciones más frecuentes. Los tubos de ventilación o drenajes permiten la entrada del aire y evitan que se acumule líquido en el oído medio. Hacen de sustitutos de la trompa de Eustaquio. Este tipo de cirugía reducirá el número de episodios de otitis media aguda. Es una operación sencilla, que suele tardar entre 10 y 20 minutos. El paciente despertará en, aproximadamente, 30 o 45 minutos. Cuando se practica simultáneamente la adenoidectomía, el tiempo de la intervención se puede ampliar en unos 10 – 15 minutos más.

La enfermedad puede causar complicaciones locales o, en casos más graves, complicaciones intracraneales. Las complicaciones locales incluyen la pérdida auditiva, la perforación de la membrana timpánica, la mastoiditis aguda, la laberintitis, una parálisis facial y la colesteatoma. Las complicaciones intracraneales son patologías muy graves que requieren hospitalización. La meningitis, el absceso epidural, la encefalitis focal otógena, el absceso cerebral y la trombosis del seno lateral pueden llegar a ser mortales.


La prevención de la otitis media

  • Se debe amamantar al niño
  • Evitar el uso de biberones
  • Evitar el uso excesivo de antibióticos
  • Lávate las manos y lava juguetes
  • Escoge una guardería que tenga grupos pequeños, de 6 niños o menos
  • No expongas al niño al humo indirecto del tabaco
  • Enséñale al niño a sonarse los mocos hacia abajo para que los expulse, en lugar de sorberlos hacia arriba
  • La vacuna contra el neumococo y la gripe previene una gran parte de las infecciones del oído

Si tu hijo tiene otitis media recurrente, consulta con su pediatra sobre las posibilidades de un drenaje o inserción de tubos de ventilación.


Ardor de estómago, ¿Por qué se producen? ¿Cómo solucionarlo?

En condiciones normales, los alimentos que entran en el estómago no pasan nuevamente hacia el esófago, ya que existe un esfínter que actúa como una válvula e impide el paso del alimento.



Sin embargo, en ocasiones, está válvula se relaja y deja pasar el contenido del estómago al esófago. El contenido de estómago, debido a su alta concentración de ácido clorhídrico irrita la mucosa del esófago. Esta irritación se presenta en forma de dolor, quemazón o ardor justo debajo o detrás del esternón.

Síntomas del ardor de estómago.

El dolor suele originarse en el pecho desde el estómago y puede irradiarse hacia el cuello o la garganta. El dolor y la irritación pueden llegar hasta la garganta y causar una tos crónica.  En ciertos pacientes predominan los síntomas respiratorios: afonía, tos, carraspera e incluso asma.

El mal aliento también es frecuente en pacientes con reflujo gastroesofágico. Algunas veces el reflujo gastroesofágico produce síntomas parecidos a los de una angina de pecho o un infarto. Los síntomas más comunes son: dolor y sensación de ardor en la boca del estómago, acidez de estómago, náuseas, sabor amargo y ácido en la boca, flatulencias, eructos y digestión más lenta.

Causas del ardor de estomago.

La barrera entre el estómago y el esófago puede estar afectada por el debilitamiento del músculo o la presencia de una hernia de hiato. La hernia de hiato es el estado patológico que surge cuando una parte del estómago se desplaza hacia el pecho a través del foramen del diafragma. Las hernias de hiato son comunes y no todas las personas que tienen hernia presentan reflujo.

El aumento de la presión del abdomen y algunos alimentos facilitan la aparición de los síntomas. La presión abdominal aumenta en el caso de obesidad, embarazo y tumores abdominales de gran tamaño. El tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la ingesta de alimentos irritantes tales como bebidas cítricas, café, tomate, bebidas gaseosas, comidas picantes, chocolate, menta y comidas grasas pueden ser factores desencadenantes del reflujo gastroesofágico.


Comer en las tres horas anteriores a acostarse también puede empeorar el estado del paciente, al igual que, por la toma de analgésicos durante mucho tiempo puede aparecer ardor de estómago. Cuando el reflujo gastroesofágico permanece durante mucho tiempo se puede producir un cambio de la mucosa normal esofágica, que es sustituida por una mucosa más parecida a la del estómago o a la del intestino delgado, más resistentes al ácido clorhídrico. Esta patología se conoce como esófago de Barrett y se considera un factor de riesgo para el desarrollo del cáncer de esófago.

Tratamiento del ardor de estómago.

El tratamiento farmacológico del reflujo gastroesofágico o ardores en el estómago consiste en la administración de antiácidos. Sin embargo, antes de tomar medicamentos se pueden introducir unas medidas dietéticas y posturales en la vida cotidiana para prevenir los síntomas:

  • Evita las comidas y las bebidas que favorecen la relajación del esfínter; grasas, fritos, especias picantes, café, chocolate, alcohol, frutos cítricos, tomate, productos mentolados.
  • Come lentamente; Tómate el tiempo necesario para masticar bien los alimentos.
  • No ingieras grandes cantidades de alimentos durante una comida.
  • Deja de fumar, en el caso de que seas fumador.
  • Pierde peso en el caso de obesidad.
  • No comas antes de irte a dormir. Evita acostarte durante las 2 o 3 horas previas a haber realizado la ingesta.
  • Duerme con la cabeza levantada. Eleva la cabecera de la cama unos 10 centímetros.
  • Evita las prendas demasiado ajustadas, como por ejemplo los cinturones, etc.
  • Reduce el estrés.
  • No realices ejercicios físicos intensos después de comer, para no afectar a la salud del estómago

Consulta con tu médico urgentemente si:

  • Vomitas y el contenido del estómago tiene sangre o luce como café molido.
  • Presentas heces de color negro o marrón.
  • Tienes sensación de ardor y un dolor constrictivo u opresivo en el pecho.

Es recomendable ir a la consulta de atención primaria cuando:

  • Bajas de peso sin querer hacerlo.
  • Los síntomas no desaparecen después de unas semanas de tratamiento farmacológico.
  • Experimentas una tos crónica o sibilancias.
  • Tienes dificultades para tragar.




¿Qué es la otitis? Causas y síntomas de la otitis media

Las infecciones del oído son una de las razones más frecuentes por la que los padres llevan a sus hijos al médico. Esta enfermedad afecta especialmente al grupo de edad comprendido entre 0 y 7 años. El 50 % de los niños menores de 1 año pasan una otitis y a los 3 años este porcentaje sube al 80 %.  La otitis media es la infección bacteriana más frecuente en niños menores de cinco años. Esta patología se produce generalmente durante el otoño y el invierno.

La enfermedad tiene un inicio súbito y de corta duración con un dolor intenso. Según la evaluación de la otitis hablamos de otitis aguda cuando el proceso dura no más de tres semanas; otitis subaguda entre una duración de tres semanas a tres meses; y otitis crónica cuando la enfermedad se prolonga durante más de tres meses.


Las causas de la otitis media

Las causas de la otitis media son bacterias y virus. Desde la nariz o la garganta estos microorganismos alcanzan el oído medio a través de la trompa de Eustaquio. La trompa de Eustaquio va desde la mitad de cada oído hasta la parte superior de la garganta. Sirve para que llegue aire al oído y también elimina pequeñas sustancias de desecho del oído. Cualquier cosa que bloquee las trompas de Eustaquio provoca que se acumulen líquidos en el oído medio, detrás del tímpano. La acumulación de los líquidos genera un ambiente que favorece la colonización de las bacterias y los virus. Las alergias, los resfriados, infecciones, agrandamiento de adenoides, exceso de moco, etc. pueden bloquear la trompa de Eustaquio y causar una otitis media. En los adultos, el humo del tabaco tiene un papel importante en las infecciones de las vías respiratorias superiores.

Algunos factores aumentan el riesgo de sufrir esta enfermedad. Asistir a guarderías, antecedentes de infecciones del oído, uso de biberones, cambios de altitud o de clima, no ser amamantado, etc. son los factores de riesgo más importantes. En los niños con síndrome de Down la otitis media es más frecuente.


Si la enfermedad es de origen bacteriano, las tres bacterias más frecuentes son el Streptococo neumoniae (20-40 %), Haemophilus influenzae (15-30 %) y Moraxella catarrhalis (10-15 %).

La otitis media no es contagiosa, pero las infecciones respiratorias que causan la otitis media sí son contagiosas.

¿Cuáles son los síntomas de la otitis media?

Los síntomas son diferentes en bebés y en niños mayores o en adultos. Los bebés normalmente actúan de manera irritable y su llanto es inconsolable, se llevan la mano a los oídos, no duermen bien y pueden presentar diarrea, vómitos y malestar general. La fiebre es un síntoma muy frecuente en cualquier edad, se presenta en el 50% de los casos y en los niños más pequeños puede alcanzar 40,5ºC. En niños mayores y en adultos los síntomas principales son:

  • Dolor de oído
  • Llenura del oído
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Hipoacusia
  • Malestar general

La enfermedad normalmente empieza con dolor y fiebre muy intensa y formación de mucopus en la cavidad del oído medio que produce edema. Esta fase dura entre 2 y 3 días. Durante los siguientes 8 días la fiebre y el dolor disminuyen y la otorrea pasa de ser serosanguinolenta o mucopurulenta a finalmente fétida. El aumento de presión en la membrana timpánica puede provocar su rotura, generalmente es pequeña y se cierra en 2 o 3 días.