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La ecografía 4d

Uno de los avances más importantes en cuanto a técnicas diagnósticas es la ecografía 4d. Mediante este procedimiento se pueden obtener imágenes tridimensionales del bebé dentro del útero materno. La principal novedad que se introduce es que ahora la captura de imágenes se obtiene a tiempo real y en formato de vídeo, no de fotografía. Gracias a ello vamos a poder observar todo el comportamiento del feto en directo. Es algo así como un «streaming» de lo que está sucediendo ahí dentro. Esto ofrece grandes ventajas para el diagnóstico precoz de diversas dolencias como pueden ser las relativas al sistema vascular.




La ecografía emocional

Esta prueba no es una más. Tiene un componente afectivo muy importante ya que se trata de la primera toma de contacto de los padres con su hijo. Ver los gestos que realiza nuestro bebé dentro del vientre materno es algo que nos llena de emoción. Muchos centros ofrecen la posibilidad de grabar todo el proceso de la toma de imágenes en vídeo. Gracias a ello, podemos conservar un recuerdo para toda nuestra vida y la de nuestros descendientes. Incluso están surgiendo novedosas ideas como la aplicación de las impresoras 3d gracias a las cuales podemos obtener una maqueta de nuestro bebé antes de que nazca.

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Procedimiento

La forma de realizar esta prueba es bastante sencilla. Se utiliza un ecógrafo para captar imágenes por ultrasonidos que son reproducidas mediante un monitor. La embarazada va a sentir lo mismo que si le hiciesen una ecografía abdominal habitual. El ecógrafo se impregna se un gel especial para favorecer la toma de imágenes y la única «molestia» que se siente es el contacto de ese gel frío con la piel. Es conveniente no aplicarse ningún tipo de crema en la piel de la tripa antes de la realización de la prueba para que no interfiera en la misma. A veces, se puede solicitar a la madre que tome un poco de glucosa antes de la ecografía 4d para, de esta manera, estimular los movimientos del bebé. De todas formas, lo más conveniente es consultar en el centro donde nos la vamos a realizar si tenemos que tomar alguna medida de preparación especial, cosa que no suele ser demasiado habitual.




¿Cuándo hacerse la ecografía 4d?

Los resultados de la ecografía 4d dependen en gran medida del momento de gestación en el que se realicen y del tipo de embarazo que se trate. Entre la semana 15 y 20 es posible observar ya el sexo del bebé y ciertos movimientos, aunque los ojos estarán todavía cerrados. Si se realiza de la semana 21 a la 26 vamos a poder ver como se define la cara del feto y quizás tengamos la suerte de ver algún gesto como estiramientos, bostezos o incluso alguna que otra sonrisa. Quizás uno los mejores momentos para captar toda la esencia es desde la semana 27 hasta la 32 ya que el bebé suele responder a estímulos que le llegan del exterior como voces de familiares. A partir de la semana 33 es más complicado realizar una ecografía 4d ya que el tamaño del bebé es demasiado grande.

Es siempre recomendable seguir las pautas marcadas por un profesional médico de nuestra confianza que nos va a indicar cuáles son las mejores acciones a tomar para nuestro caso concreto ya que los plazos pueden variar teniendo en cuenta las especificidades de cada embarazo.

Para ampliar información acerca de esta prueba recomendamos el sitio ecografia 4d ya donde se trata de manera más detallada todo los aspectos relativos a la misma.

 

Imagen creative commons Flickr

aumento peso embarazo

El aumento de peso en el embarazo.

Durante el embarazo las mujeres sufrimos grandes cambios, los de humor son los más comentados, pero los más notorios a primera vista son los cambios en el peso. Ya que además de llevar una nueva vida dentro, nuestro apetito aumenta hasta puntos difíciles de saciar, por no mencionar los conocidos antojos, que hacen todavía más difícil no aumentar el peso en exceso.

Antes de nada, quería hacer un comentario respecto a los cambios psicológicos que las mujeres sufrimos durante el embarazo. Para las primerizas, tened en cuenta que los cambios de ánimo, estados depresivos, irritabilidad y ganas de llorar son muy comunes, sobretodo la primera vez, ya que es un mundo totalmente nuevo. Los padres primerizos que nos leáis también tenedlo en cuenta, ya que esto se debe al gran aumento de hormonas que sufre la mujer durante el embarazo. ¡Así que sed comprensivos!




También hay cambios físicos inevitables como es la pérdida de la menstruación, el aumento del tamaño de los pechos y el útero, y otros más molestos como mareos, fatiga, somnolencia, aumento de las micciones (orinar), así como cambios fisiológicos a nivel interno de los que hablaremos en otro post.

Respecto al aumento de peso, durante la gestación se suelen engordar entre 9 y 12 kg, de los cuales entre 1,5 y 1,8 se cogen durante el primer trimestre, unos 3,5-4 en el segundo, siendo el resto en el último trimestre. Este incremento se produce debido al crecimiento del feto, de la placenta, líquido amniótico, aumento del pecho, entre otras cosas. Algo que cabe mencionar es la posible pérdida de peso en las primeras semanas, debido a las náuseas y vómitos. Pero no os preocupéis que en las siguientes semanas recuperaréis el peso perdido.

El control en el aumento de peso es más complicado cuanto más avanzado es el embarazo, por lo que se debería evitar incrementar mucho el peso durante los primeros meses de gestación. En ocasiones, el incremento de peso se debe a las retenciones de líquidos propias del embarazo, lo cual se perderá la semana siguiente al parto.




El control del peso es importante por diversas razones, pero la más importante es que el parto en mujeres con sobrepeso conlleva riesgos adicionales, por lo que el médico es quien mejor nos aconsejará sobre la dieta que debamos llevar para evitarlos. Por supuesto hay que alejarse de los mitos de hay que “comer por dos” y demás dichos, ya que lo único que se consigue es que la embarazada engorde en exceso. Lo mejor que se puede hacer es llevar una dieta saludable, consensuada con nuestro médico, que sea rica en vitaminas, hierro, proteínas y demás, para así estar sanas y que el bebé se desarrolle como debería.

Por último, os quiero comentar algunas de las posibles consecuencias de este excesivo aumento de peso en el embarazo que a veces somos propensas a sufrir cuando nos quedamos embarazadas. Una de estas consecuencias son los “juanetes” o más técnicamente llamados hallux valgus, debidos a una desviación de la articulación del primer metatarsiano del pie, provocando la creación de una protuberancia ósea que puede infectarse formando una bolsa de líquido que causa mucho dolor. El otro caso es el de las varices, que debido al aumento de la cantidad de sangre en el cuerpo así como el aumento de peso, provocan que las venas requieran de más esfuerzo para devolver la sangre al corazón, provocando su dilatación y consecuente aparición de varices. Es cierto que mejoran tras dar a luz, pero continuarán empeorando y apareciendo con el tiempo, sucesivos embarazos o largos periodos de tiempo de pie, por lo que en ocasiones la forma de deshacerse de ellas puede ser operarse de varices.

Hasta aquí el texto de hoy sobre el aumento de peso en el embarazo, espero que os haya parecido interesante y os haya servido de algo.

¿Alguna mujer que haya pasado por esto y tenga algún truco o consejo para evitar un exceso de aumento de peso durante el embarazo?

Foto Flickr bajo licencia de uso