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¿Qué es la tensión arterial alta? Síntomas y tratamiento de la hipertensión

¿Qué es la tensión arterial alta?

La tensión arterial o presión sanguínea es la fuerza que ejerce la sangre circulante sobre las paredes de las arterias. Esta tensión depende de la fuerza de los músculos cardíacos, el volumen de la sangre circulante y la flexibilidad y la elasticidad de las arterias. Cuando el corazón bombea la sangre hacia las arterias, la presión es más alta en estos vasos sanguíneos. Esta presión se llama presión sistólica y su valor normal oscila entre los 90 y los 120 mm de mercurio.



Cuando el corazón se relaja entre dos latidos, la sangre que circula en las arterias ejerce una presión menor sobre sus paredes. Esta presión se llama presión diastólica y su valor normal se sitúa entre los 60 y los 80 mm de mercurio. La presión diastólica principalmente depende de la flexibilidad y elasticidad de las arterias. La tensión arterial normal en adultos es de 120/80 mm Hg.  Cuando la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg y/o la tensión diastólica es igual o superior a 90 mm Hg, la tensión arterial se considera alta o elevada.

La tensión arterial alta se clasifica en:

  • Normal: menos o igual a 120/80 mm Hg
  • Pre hipertensión: hasta 139/89 mm Hg
  • Estado 1 de hipertensión: 140/90 a 159/99 mm Hg
  • Estado 2 de hipertensión: 160/100 a 179/109 mm Hg
  • Estado 3 de hipertensión: mayor de 179/109 mm Hg

En el 90 % de los casos de la hipertensión arterial la causa es desconocida y a esta forma se le ha denominado hipertensión arterial primaria o hipertensión arterial esencial. A la hipertensión arterial, que tiene una causa demostrable, se le ha denominado hipertensión arterial secundaria. La hipertensión arterial primaria o esencial puede ser consecuencia de factores hereditarios, junto con el elevado consumo de sal, alcohol y nicotina y la obesidad. Detrás de la hipertensión arterial secundaria podemos encontrar enfermedades de riñones, corazón, enfermedades endocrinas y metabólicas.

Las personas con tensión alta en la mayoría de los casos no tienen síntomas, por eso esta enfermedad se llama “asesino silencioso“. Algunas veces el primer síntoma de la hipertensión es un infarto miocárdico o un ictus. Generalmente, cuando un paciente tiene síntomas de hipertensión ya están presentes las consecuencias de esta enfermedad como: daños del cerebro, riñón, corazón y daños vasculares. En ocasiones, la hipertensión suele diagnosticase en una revisión médica o cuando tenemos que renovar el carnet de conducir.

La hipertensión maligna es una forma peligrosa de presión arterial muy alta. En este caso, los pacientes pueden presentar síntomas, como dolor de cabeza fuerte, náuseas, vómitos, confusión, cambios en la visión, sangrado nasal, etc. Estos casos requieren una observación médica hasta que la tensión no baje.

La hipertensión arterial es uno de los factores de riesgo prevenibles más importantes en patología cardiovascular, representando un problema en más de la cuarta parte de la población occidental. El tratamiento farmacológico se basa en las conclusiones del “Joint Nacional Comittee” (JNC) mundialmente. Son guías  americanas para el manejo de la hipertensión arterial. Actualmente, está en vigor el JNC 8.


¿Qué dice el JNS 8 del tratamiento farmacológico de la tensión alta?

  • Se recomienda tratamiento farmacológico en adultos de más de 60 años si su presión arterial sistólica es mayor de 150 mm Hg o la diastólica mayor de 90 mm Hg.
  • En adultos menores de 60 años se recomienda tratamiento farmacológico para reducir la presión diastólica por debajo de 90 mm Hg. También recomiendan tratamiento farmacológico en este grupo para reducir la presión arterial sistólica por debajo de 140 mm Hg.
  • Para los pacientes con enfermedad renal crónica y diabetes mellitus mayores de 18 años, la recomendación es administrar medicamentos con un objetivo de presión arterial menor de 140/90 mm Hg.
  • Los fármacos antihipertensivos recomendados para iniciar el tratamiento en la población general que no sea de raza negra pueden ser diuréticos tiazídicos, antagonistas del calcio, inhibidor de la enzima conversora de angiotensina o antagonista de los receptores de angiotensina II. Para los pacientes de raza negra los fármacos recomendados son los diuréticos tiazídicos o antagonistas del calcio. Si en un mes no se alcanzan objetivos, se recomienda aumentar la dosis del fármaco utilizado o añadir uno nuevo.




¿Cómo bajar la tensión arterial? Consejos y recomendaciones

Cuando todavía no está tan alta la presión arterial y no está indicado el tratamiento farmacológico, intentamos bajar la tensión con dieta y con cambios del estilo de vida. Para cambiar los hábitos y el estilo de vida es recomendable reducir el peso corporal, restringir el consumo de sal en la dieta, aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio y calcio, disminuir la ingesta de alcohol, eliminar el hábito de fumar, realizar ejercicio físico y también es recomendable la terapia de relajación para disminuir el nivel de estrés.

Con la disminución del peso corporal en las personas con sobrepeso se puede disminuir la presión arterial sistólica con 5-20 mm Hg por cada 10 kg. El índice cintura-cadera tiene un valor predictivo de riesgo cardiovascular, porque la grasa visceral acumulada en el abdomen puede llevar a complicaciones metabólicas.



La disminución del sodio se asocia con una reducción de 2-8 mm Hg de la tensión arterial. Se aconseja sustituir la sal por plantas aromática para saborear las comidas. El ajo, el limón, la albahaca, la mejorana, el romero, la salvia, el orégano y la cúrcuma dan buen sabor a las comidas.

Una dieta rica en frutas, vegetales y alimentos ricos en calcio y potasio ayudará a lograr una reducción de 8-14 mm Hg de la tensión arterial sistólica.

Es aconsejable disminuir la cantidad de los alimentos ricos en grasas saturadas e introducir más alimentos con grasas polinsaturadas como: los aceites marinos o pescado, la soja, el aguacate y el aceite de oliva. Estos alimentos reducen los niveles de LDL-colesterol y triglicéridos en la sangre y aumentan los niveles de HDL-colesterol.

La disminución del consumo de alcohol bajará la tensión arterial sistólica en 2-4 mm Hg.

El cese de fumar debe ser inmediato en las personas hipertensas. Si un hombre de 40 años fuma y tiene una tensión arterial sistólica de 180 mm Hg y colesterol muy alto, su edad vascular es de 62 años, es decir, con 40 años de edad el estado de su sistema circulatorio es como si tuviera 62 años de edad.


La actividad física baja el peso, disminuye el colesterol, mejora la circulación, disminuye el nivel de estrés, lo que como consecuencia disminuye la tensión arterial. Se recomienda realizar una actividad física moderada al menos 5 veces a la semana durante 30 minutos. 80 pasos por minuto durante 40-50 minutos es una buena manera para empezar un ejercicio moderado. La vida sedentaria aumenta el riesgo de tensión alta en un 20-50%.

La disminución del nivel de estrés con las terapias de relajación ayuda a bajar el riesgo cardiovascular.

En cuanto a la medicina natural para bajar la tensión, podemos utilizar plantas vasodilatadoras, plantas diuréticas, plantas antitrombóticas y plantas relajantes. El espino blanco dilata las arterias más importantes del corazón y posee propiedades cardiotónicas. El enebro, al eliminar líquidos sobrantes, reduce la tensión arterial.

El ajo es capaz de reducir el colesterol en la sangre, dilata las arterias y previene la formación de trombos en las mismas. La lavanda es una planta relajante, al reducir el estrés puede bajar la tensión arterial.