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Tensión arterial baja, características, causas y síntomas

¿Qué es tener la tensión arterial baja?

Nuestro cuerpo tiene una red de vasos sanguíneos formada por arterias, venas y capilares. El corazón, como el motor del sistema cardiovascular, bombea la sangre a las arterias. La presión o tensión sanguínea es la fuerza que ejerce la sangre circulante contra la pared de las arterias.


La presión sanguínea se escribe con dos números: el primer número o presión sistólica significa la fuerza de la sangre contra la pared arterial cuando el corazón se contrae y llena las arterias con sangre. El segundo número o presión diastólica es la presión entre dos latidos, cuando el corazón está relajado. El valor de esta presión depende de la flexibilidad y elasticidad de las arterias. La presión arterial es un simple valor medido y no una enfermedad, pero es un factor a vigilar, ya que existe riesgo de que se produzcan patologías más graves.  Según la Organización Mundial de la Salud hablamos de presión arterial baja o hipotensión cuando la presión arterial es inferior a 100/60 mmHg en mujeres e inferior a 110/70 mmHg en hombres.

¿Cuáles son las causas de la hipotensión?

Se distinguen dos tipos de hipotensión: hipotensión primaria o esencial e hipotensión secundaria. No se conoce la causa de la hipotensión primaria. Se suponen factores hereditarios. Normalmente, afecta a mujeres jóvenes y delgadas. Si no se producen síntomas, la tensión baja esencial o primaria es inocua. La hipotensión primaria puede proteger contra varias enfermedades como enfermedad cardíaca coronaria, infarto de miocardio, ictus o enfermedades oclusivas periféricas. La hipotensión arterial secundaria es la consecuencia de otra enfermedad o acción de un medicamento.

Las enfermedades que pueden causar hipotensión son:

  • Enfermedades cardíacas: insuficiencia cardíaca, pericarditis, arritmias
  • Hipofunción tiroidea
  • Hipofunción de la corteza suprarrenal
  • Hipofunción de la hipófisis
  • Déficit de líquido
  • Falta de sal
  • Guardar cama durante un periodo prolongado de tiempo
  • Diabetes avanzada
  • Ataque cardíaco
  • Anafilaxia
  • Shock
  • Anemia
  • Hemorragia

Entre los fármacos que producen hipotensión destacan:

  • Vasodilatadores
  • Fármacos coronarios, especialmente los espráis de nitritos
  • Medicamentos contra la depresión, angustia, insomnio
  • Medicamentos contra arritmias cardíacas
  • Diuréticos
  • Antihipertensores
  • Medicamentos utilizador durante las cirugías
  • Analgésicos





El consumo excesivo de alcohol también puede producir hipotensión.

Una forma especial de la tensión arterial baja es la hipotensión ortostática. Esta patología es producida por un cambio súbito en la posición del cuerpo. Dura unos segundos y normalmente sucede al pasar de estar acostado a estar parado. Si este tipo de hipotensión ocurre después de comer, hablamos de hipotensión ortostática postprandial, que afecta a los adultos mayores, adultos con hipertensión o con mal de Parkinson.

La hipotensión mediada neuralmente afecta con más frecuencia a adultos jóvenes o niños. Esta patología ocurre cuando una persona ha estado de pie por mucho tiempo y de repente se desmaya.

¿Qué síntomas tiene una persona hipotensa?

Puede ser, que una persona con tensión arterial baja no presenta ningún tipo de síntoma. Si aparecen síntomas, son los siguientes:

  • Palidez de la piel, labios y conjuntiva
  • Dificultad para concentrarse, somnolencia
  • Debilidad muscular y cansancio al hacer pocos esfuerzos, mayor necesidad de dormir
  • Apatía o respuesta emocional depresiva
  • Largo periodo de ajuste por la mañana
  • Mayor sensibilidad al frío – manos o pies fríos
  • Sensación de que falta aire
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de cuello
  • Náuseas, vómitos
  • Alteraciones del sueño, dificultad para descansar por la noche, inquietud y trastornos del sueño
  • Síntomas circulatorios: en días calurosos y sofocantes los vasos sanguíneos se dilatan y la intensa sudoración produce pérdidas de líquido. La presión arterial baja y aparece fatiga, astenia. Estos síntomas pueden producirse después de las comidas, ya que la sangre se acumula en el sistema digestivo.
  • Visión borrosa
  • Vértigo
  • Desmayo
  • Dolor de pecho




¿Cuál es la diferencia entre tensión arterial diastólica y sistólica?

El corazón, que es el motor del sistema circulatorio, bombea la sangre hacías las arterias y lleva los nutrientes y el oxígeno hasta todas las células de nuestro cuerpo. La sangre que vuelve al corazón desde las células, transporta el dióxido de carbono y los desechos. Cuando el corazón se contrae y bombea la sangre rica en oxígeno y nutrientes, la sangre circulante ejerce presión sobre la pared de las arterias. Esta presión es la tensión arterial sistólica. Cuando el corazón se relaja entre dos latidos la presión ejercida por la sangre sobre las paredes de las arterias será menor. Esta presión se llama tensión arterial diastólica.



Cuando hablamos de tensión alta o hipertensión, en la mayoría de los casos los dos números son elevados, tanto la tensión arterial sistólica como la tensión arterial diastólica. Pero existe la hipertensión sistólica aislada y la hipertensión diastólica aislada.

Hablamos de hipertensión sistólica aislada cuando la presión arterial sistólica es mayor o igual a 140 mm Hg y la presión arterial diastólica es menor a 90 mm Hg a partir de los 60 años. La hipertensión sistólica aislada es más frecuente en ancianos. ¿Cómo se explica su aparición? La presión sistólica aumenta linealmente desde los 30 años en adelante, mientras que la diastólica aumenta hasta los 50 años y posteriormente tiende a descender. Por tanto, la diferencia entre los dos números de la tensión arterial aumenta a lo largo de la vida y acelera su incremento a partir de los 50 años.


La hipertensión sistólica aislada significa un mayor riesgo cardiovascular y cerebrovascular y, como consecuencia, su tratamiento reduce la mortalidad cardiovascular en un 22%, la mortalidad coronaria en un 26 % y la mortalidad cerebrovascular en un 33 %.

La hipertensión diastólica aislada indica la rigidez de las arterias. La presión diastólica es la presión que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias cuando el corazón esta relajado entre dos latidos. Como consecuencia, este valor principalmente depende de la flexibilidad y elasticidad de las arterias. Debido a la rigidez arterial, los pacientes con hipertensión diastólica aislada sufren daños de cerebro, corazón y riñón. Las razones por las que se produce este trastorno son la diabetes, la obesidad, una enfermedad renal, dieta rica en grasa e hidratos de carbono, tabaquismo y ciertos medicamentos.


¿Cómo bajar la tensión arterial? Consejos y recomendaciones

Cuando todavía no está tan alta la presión arterial y no está indicado el tratamiento farmacológico, intentamos bajar la tensión con dieta y con cambios del estilo de vida. Para cambiar los hábitos y el estilo de vida es recomendable reducir el peso corporal, restringir el consumo de sal en la dieta, aumentar el consumo de alimentos ricos en potasio y calcio, disminuir la ingesta de alcohol, eliminar el hábito de fumar, realizar ejercicio físico y también es recomendable la terapia de relajación para disminuir el nivel de estrés.

Con la disminución del peso corporal en las personas con sobrepeso se puede disminuir la presión arterial sistólica con 5-20 mm Hg por cada 10 kg. El índice cintura-cadera tiene un valor predictivo de riesgo cardiovascular, porque la grasa visceral acumulada en el abdomen puede llevar a complicaciones metabólicas.



La disminución del sodio se asocia con una reducción de 2-8 mm Hg de la tensión arterial. Se aconseja sustituir la sal por plantas aromática para saborear las comidas. El ajo, el limón, la albahaca, la mejorana, el romero, la salvia, el orégano y la cúrcuma dan buen sabor a las comidas.

Una dieta rica en frutas, vegetales y alimentos ricos en calcio y potasio ayudará a lograr una reducción de 8-14 mm Hg de la tensión arterial sistólica.

Es aconsejable disminuir la cantidad de los alimentos ricos en grasas saturadas e introducir más alimentos con grasas polinsaturadas como: los aceites marinos o pescado, la soja, el aguacate y el aceite de oliva. Estos alimentos reducen los niveles de LDL-colesterol y triglicéridos en la sangre y aumentan los niveles de HDL-colesterol.

La disminución del consumo de alcohol bajará la tensión arterial sistólica en 2-4 mm Hg.

El cese de fumar debe ser inmediato en las personas hipertensas. Si un hombre de 40 años fuma y tiene una tensión arterial sistólica de 180 mm Hg y colesterol muy alto, su edad vascular es de 62 años, es decir, con 40 años de edad el estado de su sistema circulatorio es como si tuviera 62 años de edad.


La actividad física baja el peso, disminuye el colesterol, mejora la circulación, disminuye el nivel de estrés, lo que como consecuencia disminuye la tensión arterial. Se recomienda realizar una actividad física moderada al menos 5 veces a la semana durante 30 minutos. 80 pasos por minuto durante 40-50 minutos es una buena manera para empezar un ejercicio moderado. La vida sedentaria aumenta el riesgo de tensión alta en un 20-50%.

La disminución del nivel de estrés con las terapias de relajación ayuda a bajar el riesgo cardiovascular.

En cuanto a la medicina natural para bajar la tensión, podemos utilizar plantas vasodilatadoras, plantas diuréticas, plantas antitrombóticas y plantas relajantes. El espino blanco dilata las arterias más importantes del corazón y posee propiedades cardiotónicas. El enebro, al eliminar líquidos sobrantes, reduce la tensión arterial.

El ajo es capaz de reducir el colesterol en la sangre, dilata las arterias y previene la formación de trombos en las mismas. La lavanda es una planta relajante, al reducir el estrés puede bajar la tensión arterial.